martes, 22 de noviembre de 2011

El principe y los sapos

Había una vez un hada madrina llamada Melania. Cada primavera salía a cumplir deseos.
Un día se encontró con un príncipe que odiaba los sapos. Decía que eran molestos y llenaban sus lagunas de pequeños renacuajos que luego crecían e invadían su castillo, así que nos les permitió que vivieran más en esas tierras.
Melania, el hada madrina, no soportó que el Príncipe maltrate a esos animalitos de aquella forma y como castigo lo convirtió en sapo.
El príncipe no podía creerlo, el hada madrina se le apareció de repente y le dijo:
- Mírate al espejo, ahora eres un príncipe sapo, y nadie te quiere adentro del castillo por una orden que tú mismo has dado.
El príncipe le pregunto que qué debía hacer para cambiar la situación.
- Debes dejar que los sapos entren a las lagunas de tu castillo y luego te convertiré en quien eras – contestó Melania.
El príncipe prometió que, de ahora en más, dejaría que los sapos vuelvan a las lagunas, pero con la condición de que no entren al castillo.
El príncipe cumplió con su palabra y Melania con su promesa.


Trabajo realizado por niños y niñas del 3º ciclo de la Escuela Tabaré de Paraná en marco de talleres Artísticos y Culturales de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Paraná.

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